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Micro-análisis cuantitativo de sustancias
orgánicas
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instrumentos)
Fritz Pregl - Discurso al recibir el Premio Nobel
de Química
Hoy, al aceptar el honor de dirigirme a esta ilustre asamblea en
esta memorable ocasión, cumplo con el 9 de los Estatutos
de la Fundación Nobel, y a la vez, me gustaría aprovechar
la oportunidad de expresar mi más humilde agradecimiento
a la Academia Suiza de Ciencias por condecorarme con el premio Nobel
de Química del año 1923.
Dos años atrás, tuve el honor de entregar dos discursos
para expertos en Kemiska Sällskapet (Sociedad Química)
sobre el micro-análisis orgánico cuantitativo desarrollado
por mi. La naturaleza de mi deber hoy no me permite presentar todos
los detalles descritos y demostrados en esa oportunidad, ni tampoco
cuento con el tiempo que me permita ejecutar dos experimentos importantes,
por lo tanto solo puedo darles una vistazo del origen, desarrollo
y de los resultados finales hasta la fecha del micro-análisis
cuantitativo orgánico.
Sentí el impulso interno de desarrollar el análisis
de sustancias orgánicas con mucho menores cantidades de las
que se venían utilizando mientras trabajaba en la investigación
de una sustancia, la cual solamente podía obtenerse en cantidades
extraordinariamente pequeñas; por lo que me vi forzado a
decidir si procesaba toneladas de material o encontraba nuevos métodos
con los cuales obtener resultados analíticamente correctos
utilizando mucho menores cantidades de sustancia que las utilizadas
con anterioridad. Decidí tomar el último camino. El
plan más obvio fue aplicar reducciones a todo y en todo,
no solamente en la reducción de la sustancia, sino también
en la relación con los aparatos, reactivos químicos,
etc,. envueltos.
Esto produjo no solo la necesidad de llevar todos los pesos con
mucho mayor exactitud de lo que las balanzas permitían, sino
que la balanza debía ser construida de tal manera que permitiera
acomodar la diversidad de dispositivos con formas alternas que debían
ser pesados. La balanza para ensayos de metales preciosos de Wilhelm
Kuhlmann en Hamburgo, la cual ya era utilizada en laboratorios,
alcanzaba exactitudes de 0.01 a 0.02 mg suficiente para llenar el
requisito en un alto nivel. El diseñador, afortunadamente,
llevó a cabo grandes mejoras bajo mis sugerencias, por lo
que ahora es posible realizar mediciones de peso con una exactitud
de ±0.001 mg en un rango de 20 mg utilizando la micro balanza
diseñada por él y ahora de uso común.
El asumir que al correr el punto decimal para todos los factores
probó que no era el mejor camino para lograr nuestra meta
porque seguido a la reducción de la cantidades de la sustancia
aparecieron efectos que decisivamente influenciaban el resultado
del micro-análisis. Efectos que tenían poco o ninguna
influencia en el macro-análisis por lo que no habían
sido notados con anterioridad.
Esto es muy simple de ilustrar en relación a la determinación
de nitrógeno acorde a Dumas. La determinación volumétrica
del nitrógeno que se librea durante este proceso es influenciado
en tal extensión por el hidróxido de potasio al 50%
adherido al interior del tubo de medición del micro-nitrómetro,
este 2% debe ser deducido del volumen registrado. Los requerimientos
sobre el dióxido de carbono utilizado para des-aeración
y para expeler el nitrógeno debían ser mucho más
exactos a los que habíamos estado acostumbrados por lo que
fue necesario encontrar una fuente de dióxido de carbono
completamente libre de aire. Hasta este momento no había
falta de trabajo en esa dirección y es peculiar que casi
siempre la masiva cantidad de mármol compacto fuera sospechoso
de ser el portador del aire; por lo que fue aun necesario hervirlo
al vacío, y el hecho que se obvió es que las soluciones
acuosas como el ácido clorhídrico son capaces de absorber
cantidades considerables de aire y nitrógeno. Más
aún, se encontró imperativo que el álcali sellando
el volumen de nitrógeno liberado no hiciera espuma; se encontró
que el tratamiento con hidróxido de bario extraía
las sustancias del álcali que producían espuma. Finalmente,
se encontró que la posición de la masa del cobre reducido
en el tubo era de gran importancia y la posición más
correcta probó ser en el medio del tubo, la parte más
caliente.
El desarrollo de la determinación de carbón e hidrógeno
fue considerablemente más difícil, porque el problema
aquí fue primeramente que los productos de combustión
resultantes a absorber estuvieran libres de mezclas foráneas
y segundo, que el incremento de peso debería estar relacionado
únicamente al agua y dióxido de carbono producidos.
Por ejemplo, aún cuando se usen aire limpio y oxígeno
puro se puede obtener un incremento incorrecto del peso, si los
gases son conducidos a través de tubos de hule, porque estos
liberan cantidades notables de vapores conteniendo carbón
e hidrógeno en el flujo de gas. El envejecimiento artificial,
por ejemplo, pasando vapor por los tubos durante una hora puede
eliminar esta propiedad indeseable.
Si la sustancia a ser analizada contiene nitrógeno, halógenos,
o azufre, podrían producirse gases durante la combustión,
los cuales podrían ser registrados (pesados) erróneamente
y reportados como dióxido de carbono, porque estos gases
también son retenidos por el agente absorbente (ej. "soda
lime"). En tal caso, por supuesto, el ingreso de tales gases
al aparto debe ser prevenido a cualquier costo. Como en el macro-análisis,
diferentes tubos trampa son recomendados para varias sustancias
dependiendo de su composición, mi principal meta fue desarrollar
un tubo trampa que siempre pudiera retener todo con excepción
del dióxido de carbono y el agua. Por esto lo llamé
el tubo trampa universal. Consiste de una mezcla de óxido
de cobre y cromato de plomo entre dos capas de plata con una capa
final de peróxido de plomo en asbestos calentados a 180ºC.
Desde la invención del aparato de potasio de Liebig's y
del tubo de cloruro de calcio muchas variaciones han sido realizadas
en el curso de cerca de un siglo del aparato usual para análisis
elemental. Escogí para este propósito la forma más
simple, un tubo. Es muy obvio que las más pequeñas
impurezas causen errores especiales. El entibiamiento causado por
fricción, origina que estos pequeños dispositivos
aparenten ser más livianos en peso, luego, cuando no han
sido llenados, presentan un peso constante después de 10
- 15 minutos. Sin embargo, si contienen un agente absorbente y si
sus conexiones abiertas en ambos extremos no son tapadas, podrán
incrementar en peso a la misma razón aun después de
que este periodo haya pasado, en otras palabras, absorbe el vapor
de agua del aire por lo que aumenta de peso. Finalmente tuvimos
éxito en prevenir completamente esta difusión del
vapor de agua al utilizar tapones capilares entre las expansiones
grandes y pequeñas de la línea de flujo; este arreglo
presenta un gradiente de difusión gradual tal que aún
el instrumento de pesado más sensitivo para micro-análisis
no notará el incremento de peso durante los periodos bajo
consideraciones prácticas.
Por otro lado, el uso de estos tapones capilares presentan una
resistencia considerable al flujo de gas resultando en un incremento
de la presión en el interior del tubo de combustión.
Esto provocó nuevas dificultades, las conexiones de los tubos
entre los aparatos, particularmente entre la salida tibia del tubo
de combustión y el tubo de cloruro de calcio -el punto más
crítico- podría causar la pérdida de productos
de combustión consecuencia del incremento de presión
y si la conexión del tubo estuviera ligeramente dañada,
y especialmente por el hecho de que el hule tiene la peculiaridad
de permitir fácilmente la difusión del dióxido
de carbono. Eliminé este tipo de riesgos al ecualizar la
presión en el lugar crítico con la del exterior, ej.
la presión atmosférica. Este efecto puede conseguirse
fácilmente por medio de un balón de Mariotte.
Cuando todas estás condiciones han sido observadas, es muy
fácil obtener resultados analíticos exactos para 2
a 4 mg de sustancia. La cantidad más pequeña utilizada
fue 1 mg y la divergencia estuvo aún dentro del margen de
error permisible. De esta manera hemos reducido excepcionalmente
la cantidad de sustancia requerida para el análisis. Hay
que tener en cuenta que Liebig usó 0.5 g de sustancia y originalmente
1 g y que hacia al final del siglo pasado 0.15 a 0.2 g era usualmente
considerada la cantidad requerida, podemos decir con propiedad que
el micro-análisis ha reducido las cantidades de sustancia
requeridas para la determinación en cien veces de lo que
era necesario 10 años atrás. Esta reducción
no perjudica la exactitud en ninguna manera y me atrevo a decir
que mis estudiantes demandan mayor exactitud del micro-análisis
que los esperados del macro-análisis. Esto probablemente
por el hecho de que las condiciones básicas son mucho mejores
y pueden ser cumplidas completamente de lo que era posible con el
macro-análisis. Existen dos ventajas adicionales que se deben
tener en mente. Primeramente, el gran ahorro en gases y reactivos,
segundo y más valioso, el ahorro en tiempo. De tal manera,
es posible obtener el mismo resultado en menos de una tercera parte
del tiempo requerido en el macro-análisis; la decisión
de repetir un micro-análisis es mucho más fácil
de tomar porque el trabajo es mucho más corto y placentero.
En la determinación general de halógenos y sulfuro
se usaba originalmente el método de Carius. Los precipitados
obtenidos generalmente quedaban atrapados en los pequeños
crisoles Gooch, me gustaría mencionar que yo fui el primero
en reconocer que la presencia de cloruro de bario era esencial para
la descomposición de las sustancias conteniendo sulfuro con
ácido nítrico; sin este, es segura la pérdida.
Al final, un proceso analítico completamente nuevo fue descubierto
para descomposición de sustancias orgánicas el cual
consiste en quemar la sustancia en una corriente de oxígeno
puro y luego hacer pasar los productos de combustión sobre
platino al rojo vivo para completar la descomposición. Para
las determinaciones de halógenos, estos productos de combustión
son recolectados en una solución de sulfito alcalino, para
los productos de determinaciones de sulfuro se recolecta en perhidrol,
en las que están remojadas las perlitas de porcelana. Todo
esto es realizado en un tubo de vidrio endurecido pudiendo ser utilizado
cientos de veces para el mismo propósito. Todo el halógeno
es obtenido con el líquido de enjuague en la forma de haluro
de sodio, todo el sulfuro en forma de ácido sulfúrico.
Aquí, también hubieron dificultades con la determinación
del halógeno, porque los valores obtenidos después
de la acidificación del sulfito alcalino con ácido
nítrico era muy alta. La explicación era que la oxidación
de sulfito a ácido sulfúrico no procedía directamente,
sino por la precipitación del azufre elemental, el cual podría
indicar que esta reacción no procedía mono-molecularmente,
sino probablemente por la vía de un ácido "polythionic".
Por esta razón, si primeramente usamos perhidrol como agente
oxidante en un solución alcalina y luego acidificamos con
ácido nítrico el sulfuro no es precipitado y los resultados
son obtenidos en forma correcta. Los haluros de plata resultantes
son atrapados en un tubo filtro y pesados después de secado.
Instrucciones analíticas similares resultaron con las determinaciones
de sulfuro; si estas instrucciones son seguidas al pie de la letra,
la integridad de los datos está asegurada.
Mi asistente, Dr. Hans Lieb ha desarrollado métodos para
la determinación de fósforo y arsénico en sustancias
orgánicas, de los cuales los resultados obtenidos son satisfactorios.
Fuera de la determinación cuantitativa de los elementos que
conforman la estructura de una sustancia orgánica, el contenido
cuantitativo de cierto grupo de átomos es de extrema importancia.
Por ello desarrollé la determinación del grupo carboxilo
por acidimetría al usar fenolftaleina como indicador; más
aún desarrolle la determinación de grupos "methoxy"
y "methylimide". No quiero ir en detalles, pero es incalculable
la enorme simplificación del micro-aparato cuando se compara
con el macro-procedimiento en conexión con la determinación
de methoxy, el pesado de la sustancia en cápsula de estaño
es un nuevo principio de gran ventaja, debido a que el ácido
yodídrico no choca por su contenido de yoduro de estaño.
Para la determinación de "methylimide", el hecho
de que la razón de ácido yodídrico (HI) con
cantidad de sustancia usada (aprox. 3 mg) debería ser más
favorable que para el macro-proceso analítico, un hecho no
tomado en cuenta. Esto fue notado por primera vez en conexión
con "physostigmine", solamente a través de métodos
micro-analíticos fue detectado un tercer metil o un grupo
etil, donde previamente solo dos habían sido asumidos, por
esta razón la estructura de este cuerpo debe ser revisada.
La determinación del peso molecular por el método
de punto de ebullición ha sido también práctico
a través del micro-análisis, ya que podemos obtener
resultados confiables con tan solo 7 mg.
Es difícil de creer que la más simple de todas las
determinaciones, ej. la determinación del residuo a través
de ácido sulfúrico fumante, necesaria para la determinación
de Na, K, ca, etc. en sustancias orgánicas, solo pueda ser
adaptada de tal forma que no demande de grandes habilidades del
analista y aún así dar resultados satisfactorios que
los principiantes siempre piensan que ellos son mero accidente,
mucho después de que métodos difíciles como
los anteriormente descritos hubieran sido desarrollados.
Finalmente, no sería superfluo cuestionarse qué resultados
positivos conseguiremos con el micro-análisis en adelante.
En este sentido podremos mencionar que uno de los primeros resultados
fue el descubrimiento de que el color amarillento de la materia
corpórea lutea de los ovarios de las vacas era caroteno,
hallazgo realizado gracias al micro-análisis del carbón
e hidrógeno. La sustancia la cual se encuentra en zanahorias
es ampliamente encontrada en el reino vegetal. Esta sustancia fue
extraída de aproximadamente 10,000 ovarios en el Willstätter
Laboratory en Zurich y hubiera sido suficiente solamente para un
macro-análisis. En este caso el micro-análisis a hecho
posible un importante progreso a nuestro conocimiento, al probar
que la misma sustancia aparece como materia coloreada en ambos reinos,
tanto el vegetal como el animal.
También, en vista de la pequeña cantidad de material
disponible, quiero guiar su atención a la valiosa información
en estructura molecular obtenida por medio del micro-análisis,
a través del trabajo de Adolf Windaus en "cymarin"
y colesterol, y del trabajo de Wieland en la descomposición
del ácido biliar, donde el micro-análisis probó
su valor.
Por último pero no menos importante quiero mencionar que
muy recientemente Swede, C.A. Yllner aplicó métodos
micro-analíticos exitosamente en mi Instituto en Graz para
la identificación de alcaloides en casos forenses, esto es,
cuando estos deben ser extraídos de cuerpos diseccionados.
En los últimos años mis métodos también
han sido aplicados en tecnologías para el análisis
electrolítico de metales; y para el análisis de vinos
han sido desarrollados métodos muy ingeniosos, aparte de
los discutidos aquí.
Estoy muy esperanzado que en el futuro el micro-análisis
orgánico cuantitativo pueda encontrar mucho más campos
de aplicación y expansión, y que esto haga posible
mayor perspicacia y discernimiento que de otro modo no hubieran
sido posibles, especialmente para se consecuente con el magnificente
reconocimiento que ha hecho la "Swedish Academy of Sciences"
From Nobel Lectures, Chemistry 1922-1941
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